Bunyolí
Una finca mallorquina histórica que se ha convertido en un hotel íntimo de 20 habitaciones, moldeado por el terreno, las estaciones y el ritmo tranquilo de la vida isleña.

Una finca con un nuevo propósito, en fase de desarrollo
Bunyolí es una finca histórica mallorquina rodeada de tierras de cultivo, olivos y campo abierto.
Fournais está restaurando cuidadosamente la finca para convertirla en un hotel íntimo con solo 20 habitaciones.
Los edificios originales, el paisaje y las tradiciones agrícolas constituirán la base de todo lo que creemos.
La vida aquí será sencilla y sin prisas: buena comida, hospitalidad generosa, tiempo al aire libre y la libertad de descubrir Mallorca en su versión más auténtica.
Actualmente, la finca se encuentra en proceso de restauración y desarrollo. Estamos deseando compartir más información sobre el hotel, sus habitaciones y la vida en la finca a medida que avance el proyecto.

Construido a partir del carácter de la finca
Devolver lo que es de cada uno
La arquitectura partirá de lo que ya existe.
Los edificios existentes se restaurarán con esmero, mientras que las nuevas construcciones serán discretas, meditadas y arraigadas en las tradiciones arquitectónicas de Mallorca.
La piedra local, el enlucido de cal, la madera y los acabados naturales permitirán que los elementos antiguos y nuevos convivan en armonía.
El objetivo no es que Bunyolí parezca un lugar de nueva creación, sino que dé la sensación de que siempre ha estado ahí.
El terreno
Moldeado por la tierra
El paisaje que rodea Bunyolí no es simplemente un telón de fondo. Es una parte activa de la finca.
La agricultura, la biodiversidad y la gestión cuidadosa del suelo y el agua influirán en lo que se cultiva, lo que se sirve y la forma en que los huéspedes disfrutan de la finca.
Con el tiempo, la finca se volverá más saludable, más productiva y más resiliente, al tiempo que conservará el carácter natural que la hace especial.
Una hostelería con visión a largo plazo
Cultivando el cambio
En Fournais creemos que un destino bonito también debe asumir la responsabilidad del lugar que ocupa.
En Bunyolí, la hostelería, la agricultura, la arquitectura y la naturaleza se desarrollarán de forma conjunta. Las decisiones se tomarán con visión a largo plazo, respetando la historia de la finca y con la clara ambición de dejar la tierra en mejores condiciones de las que la encontramos.





